
¿Alguna vez te has preguntado si se puede cambiar y disfrutar de cada momento que Dios nos regala por misericordia? Los treinta principios del bienestar son la ruta segura que debemos seguir para pensar, sentir y vivir mejor el día a día celebrando la vida. No conozco ningún objetivo más fascinante ni gratificante, ni nada que tenga una mayor prioridad para nadie, sino para uno mismo o misma: reflexiona en cada uno de los 30 principios que te presentamos hoy. Recuerda lo que te presentamos hoy es una terapia para sentirse feliz día a día:
1. Reconoce que cada día que amanece es el más maravillosos para disfrutar.
Está en tus manos sacarle el máximo provecho a tu día, a tu vida. Lo podrás conseguir si te enganchas a la alegría de vivir y decides que el gozo y el regocijo sean la tónica, sean tu actitud, la constante a lo largo de todo el día. Tú y solo tú eres el responsable de elegir conscientemente una actitud positiva y entusiasta. Recuerda siempre este principio para el bienestar: La alegría de vivir es promotora de salud y de bienestar y junto al amor, son las alas que elevan a las grandes empresas y personas.
2. Todas tus esperanzas solo están en ti mismo.
En consecuencia, tú eres el único responsable de tu propio destino, de tu bienestar y de tu felicidad. No dudes de que lo que vaya a ser de ti solo depende de tu conducta, de tu autocontrol y de tu voluntad consciente. Obra siempre desde el sentimiento de una gran calma y paz interior: las reacciones tranquilas generan sustancias bioquímicas calmantes y de sosiego psicofísico, mientras que las reacciones violentas, iracundas y estresantes generan sustancias bioquímicas tóxicas, ansiógenas y destructivas.
3. Eres y te conviertes en lo que son tus reacciones: si tú no te controlas ¿quién lo hará por ti?
Ya sabes que tu conducta, lo que haces y cómo reaccionas ante cualquier situación, así como tus respuestas mentales y emocionales, generan sustancias químicas y cambios físicos que producen en ti, tonicidad y salud o toxicidad y enfermedad. Ahora ya sabes que, por ejemplo, un estrés crónico, incontrolado y mantenido en el tiempo, es causa directa o indirecta de la mayoría de las enfermedades. Nada importa más que mantener bajo control nuestras reacciones y conductas en cualquier circunstancia para así lograr un mayor bienestar general.
4. Tu cuerpo al igual que tu mente funcionan como un todo.
Sabemos que nuestra mente no está solo en nuestro cerebro, sino en cada una de nuestras neuronas y en millones de células de nuestro cuerpo. Pongamos un ejemplo: si un diabético hace ejercicio habitualmente y mantiene la alegría de vivir y una actitud positiva en su vida, incrementará notablemente sus posibilidades de vivir de forma más sana y feliz durante muchos años más. Si además hace un rato de relajación y de meditación, aumentando su paz y sosiego interior, los síntomas de la diabetes se reducirán todavía más. Si, por añadidura, mantiene una actitud de amor, gratitud, perdón y gozo interior, de tipo espiritual y con fe, su reacción física, su estado más saludable física, mental y emocionalmente, será asombroso. Lo mismo podemos afirmar de otras afecciones, como el asma, el cáncer, enfermedades degenerativas.
5. Se persona de acción y practica generalmente una actividad física.
Actuar, hacer, atreverse son palabras que determinan tu felicidad y tu futuro. Bien dice el refrán que ´´Obras son amores y no buenas razones´´. Quien se dice a sí mismo: No podré o no sabré hacerlo, no lo hará. Pero quien se reafirma en sus pensamientos y actitudes positivas y dice ¡LO HARÉ!, hasta hará milagros y conseguirá lo imposible. Si da un paso más y se atreve y hace lo que teme, pero es bueno y le conviene, y no se da por vencido jamás, te aseguro que llegará donde quiera. Por otra parte, la actividad física incrementará los niveles de energía y de capacidad pulmonar, quema de calorías, reducción del apetito, mayor tonicidad en los músculos cardiacos fortaleciendo los huesos.
6. Ejercicio físico y el desempeño de la mente para la felicidad.
Sabemos que, para nuestro cuerpo, hacer algo de ejercicio es mejor que no hacer nada. Pero ¿y para la mente? De un tiempo a esta parte son muchos los estudios que apuntan a que la práctica diaria de actividad física también es beneficiosa para nuestra salud mental. Hacer ejercicio actúa como antidepresivo según lo confirmado por varios estudios científicos, potencia la actividad mental y reduce los síntomas de depresión, nuestro cuerpo activa la producción de endorfina. Estos estudios también han señalado que el ejercicio potencia la actividad de los lóbulos frontales y del hipocampo, incrementando así los niveles de serotonina, dopamina y noradrenalina. Estos neurotransmisores, asociados con el buen humor, son los grandes objetivos de la medicación antidepresiva.
7. Come cuanto puedas y cuanto quieras.
Jiroemon Kimura, el hombre más longevo del mundo, que pronto cumplirá 116 años, dice que no ha llenado su estómago casi nunca más de un 80 por ciento. Todos los expertos coinciden en la importancia de estar siempre bien hidratado y beber al menos unos ocho vasos de agua al día y tomar, de vez en cuando, algún suplemento vitamínico y mineral. Las ventajas de una alimentación frugal son un mejor control del peso corporal, más energía, menos colesterol en la sangre, una mayor autoestima y alegría de vivir y mayores posibilidades de evitar diversas enfermedades. En la alimentación como en casi todo en esta vida, se pagan demasiado los excesos, haciendo bueno el dicho de menos es más y mejor.
8. Sigue el principio de la mínima intervención médica.
Te crearás graves problemas de salud si te conviertes en un consumidor dependiente y obsesivo de fármacos. La vida saludable que estamos describiendo es la mejor y más segura medicina, preventiva y curativa. Sé más responsable y ayuda a tu cuerpo a curarse, a ser posible por medios naturales, convirtiéndote así en tu propio mejor médico y terapeuta, y solo acude al médico cuando sea imprescindible. Por tu propio bien, conviértete en participante activo de tus propios cuidados sanitarios, sin olvidar que la mejor forma de cuidar tu salud consiste en cambiar los hábitos negativos y tóxicos por hábitos positivos, tonificantes y saludables. Así como dijo Hipócrates: ´´que tu alimento sea tu propia medicina´´.
9. Se proactivo en todo momento para eliminar parte de preocupaciones.
Si te comprometes a hacer algo, a pasar a la acción en lugar de sentirte atrapado, inmovilizado y paralizado por los hechos, el miedo y el estrés se volverán controlables… Por eso es importante recordar: haz lo que temes. Si controlas tus reacciones, controlas tu vida, tanto ante una enfermedad como en una situación crítica en tus relaciones personales, en el trabajo, en lo que sea. Mientras te atenace el miedo y sigas inmovilizado, todo seguirá igual. Tienes que aprender a ver el problema de tal manera que este sea menos amenazador y se convierta en algo superable; debes verte a ti mismo con más poder y más recursos personales. Mira el problema como una oportunidad y un reto y contémplate a ti mismo como capaz y dándole ya una solución eficaz.
10. Se consiente de tus emociones y sentimientos, adminístralos bien día a día.
Tienes que asumir tu responsabilidad personal en tus estados de ánimo. Nuestros pensamientos, palabras, sentimientos y obras afectan de manera positiva o negativa a nuestra salud física, mental y emocional y, por tanto, a nuestro bienestar general. Por mucho que busquemos las causas o los motivos en el pasado, nada cambia si no cambiamos nuestras conductas y actitudes. Conductas y actitudes diferentes conducirán a pensamientos diferentes y a resultados diferentes. Esto, aplicado a la depresión, es una realidad. Pero el mismo esquema puede aplicarse a emociones tóxicas más potentes como la ira, la venganza, la hostilidad, que son muy intensas, aunque pasajeras, y conducen a la violencia de cada día. Está en nuestras manos tomar el mando de nuestras vidas y elegir nuestro propio destino, nuestras actitudes, emociones, decisiones.
11. Motívate siempre para un mayor crecimiento personal.
Esta motivación para el más completo desarrollo de mí mismo me lleva a valorar lo que tengo, a ser consciente de lo que soy, lo que tengo ahora mismo, no necesito más para sentirme feliz y realizado; aunque, de hecho, siempre es posible un mayor crecimiento personal.
12. Presenta una profunda dignidad y respeto a las personas sin importar sus características.
La fama, el dinero, las riquezas materiales y el puesto más o menos alto que alguien ocupa en la escala social son atributos personales que se valoran de forma exagerada en todas partes. De hecho, a muchas personas les es prácticamente imposible dar a conocer su propia valía por no tener dinero, ni fama, ni amigos poderosos, aunque siguen siendo valiosos y dignos de todo respeto y admiración. Todos lo somos y somos necesarios en este mundo. Como bien dice Henry van Dyke: El bosque estaría muy silencioso si solo cantasen los pájaros que cantan mejor.
13. Piensa en loa demás y aplica el principio de ´´todos ganamos´´.
La idea consiste en tratar a los demás como deseas ser tratado por ellos y encontrar posiciones mutuamente beneficiosas. Se trata de no hacer las cosas ni a mi manera ni a la tuya, sino de encontrar la manera que nos beneficie a ambos, de tal forma que el éxito de uno no sea a costa de nadie. La única postura de fuerza y éxito a largo plazo es la interdependencia del todos para todos.
14. Vive, disfruta, y saca lo mejor del presente.
La vida está llena de posibilidades ilimitadas y de oportunidades de todo tipo. ¡Aprovéchalas ahora!, ya que es todo lo que tienes, lo único seguro y en tu mano. Que ni el pasado ni el futuro te despojen de las posibilidades del presente que estás viviendo. No dejes para más tarde el vivir plenamente, hazlo ahora. Este instante es lo único que existe, ¡vívelo! La vida es corta, ¡empieza por el postre!
15. Recuerda que todo es mente y pensamiento.
Tú puedes determinar en qué centras la atención: en la mitad del vaso que está lleno (lo que tienes) o en la otra mitad del vaso que está vacío (lo que te falta). Tú mismo eliges satisfacción o sufrimiento. Es lo que llamamos principio de la atención constructiva: tú tienes la capacidad de elegir de forma libre y consción constructiva es estar plenamente presente en la vida y dejar que se despliegue sin juzgarla.iente a qué pensamientos atiendes. Eliges pensamientos, sentimientos y actitudes que te aportan felicidad, satisfacción y seguridad, o lo contrario. La atención constructiva te invita a elegir centrar tu atención en lo que tienes y no en lo que te falta o has perdido. Debes disciplinar tu mente para liberarte de las preocupaciones y agobios y volver sobre ellos cuando llegue el momento de hacer algo al respecto. Atenc
Publicar un comentario