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Las 15 cosas elementales para una vida feliz


¿Alguna vez te has preguntado si se puede cambiar y disfrutar de cada momento que Dios nos regala por misericordia? Los treinta principios del bienestar son la ruta segura que debemos seguir para pensar, sentir y vivir mejor el día a día celebrando la vida. No conozco ningún objetivo más fascinante ni gratificante, ni nada que tenga una mayor prioridad para nadie, sino para uno mismo o misma: reflexiona en cada uno de los 30 principios que te presentamos hoy. Recuerda lo que te presentamos hoy es una terapia para sentirse feliz día a día:


1.      Se proactivo, creativo, pensado siempre antes de hablar.
La primera creación la realizamos en el plano mental; la segunda creación queda en el plano físico. La creatividad implica pensar en posibilidades; lo contrario, lo imposible, tiene un efecto devastador, porque el pensamiento se detiene, el progreso se frena y las puertas se cierran. Sin embargo, las palabras puedo y es posible y la actitud de esperanza concitan todas las energías del hombre. La visión, la imaginación y la visualización preceden a la realidad. Imaginar ya es crear. Empieza a crear cosas en tu mente.

2.      Reconoce que todo en la vida es desarrollo y renovación.
Renovarse o morir. Solo existen esas alternativas, dice el dicho. La longevidad tiene que ver poco con la genética (genoma); depende sobre todo del ambiente (ambioma), es decir, qué hacemos con nuestra vida, cómo nos cuidamos, con actitudes más que con aptitudes. Gira en torno al mundo en que te rodea y no alteres su órbita. Encuentra tu pasión en tu camino y síguelo. Desarróllate, aprende, disfruta, comprométete. Seas pobre o rico, joven o viejo, estés sano o enfermo, tú tienes el poder, la capacidad de cambiar a mejor, de evolucionar, de enriquecerte y desarrollarte, manteniendo una curiosidad insaciable por superarte.

3.      Descubre cuál es tu misión en la vida, hacia donde quieres llegar. Que quieres conquistar.
¿Cuál es el faro que guía nuestra vida? ¿Poder, fama, riquezas, amor, los amigos, la salud, carrera profesional de éxito o diversión? ¿Lo material o lo espiritual? A mí, personalmente, me motiva dar y compartir lo mejor de mi persona. Saber que estoy contribuyendo a que el mayor número posible de personas, en alguna medida, sean más felices por mi causa.

4.     Tu mayor bienestar físico, mental, emocional y espiritual lo proporciona tu actitud positiva y de servicio.
Vive el cielo en la tierra. Ser para los demás es la manera más inteligente de ser para uno mismo. En definitiva, ser amor y convertir la propia existencia en amor. Sea cual sea tu profesión, con tu forma de ser y de comportarte, puedes crear felicidad y bienestar allá donde vayas, y dejar el mejor y más grato recuerdo de ti, una huella profunda en las mentes y en los corazones de los demás. Entonces descubrirás que ya has logrado el cielo en la tierra. Sí, es verdad que el cielo es que alguien te lleva en su mente y en su corazón; y saber que existe te proporciona paz y felicidad. Como un proverbio chino afirma: ¡Si quieres ser feliz durante toda una vida, ayuda a la generación siguiente!


5.      Practica la empatía, la comprensión, el amor y el perdón todos los días.
Nadie puede ofenderte si no te das por ofendido, es decir, si no das cabida ni en tu mente ni en tu corazón a pensamientos y sentimientos que puedan inducirte a reacciones descontroladas, que te arrebaten tu paz y equilibrio interior y tu alegría de vivir. Perdónate a ti mismo y perdona a los que te ofenden, así los desarmas y les quitas el mucho o poco poder que hayan ejercido sobre ti. La vida se filtra a través del cristal con que la miras y la percibes. Si eliges el color del odio, de la revancha o de la venganza, agravarás el problema y conseguirás que se enquiste. Revístete del perdón y de la comprensión y dale a entender a quien pretenda amargarte el día, descalificarte o hacerte sufrir que no estás disponible y que no le vas a dar ningún poder sobre ti.

6.      Celebra la vida con tu mente, tu cuerpo, tu pensamiento y tus palabras.
Concéntrate a menudo en todo lo que te va bien, en todo lo bueno y valioso, en todas las cosas pasadas y presentes por las que debes estar agradecido. Ponte como firme propósito permanecer una semana entera sin hablar de males y miserias y presta atención solo a lo que te proporciona felicidad. Cuanto más tiempo des gracias por tu salud, tu trabajo, tu profesión, tu familia, tus amigos y cuantas cosas buenas has tenido y tienes ahora mismo, mayor y más positivo será el cambio espectacular de tu perspectiva mental, emocional y espiritual. Si te acostumbras a celebrar la vida y a afirmar las cosas buenas que te depara, te sorprenderán gratamente los cambios extraordinarios que se irán produciendo en ti mismo, en tu salud, en tu mentalidad, en tus relaciones con los demás y hasta en tu propio carácter y en la mejor imagen que proyectas, una imagen llena de equilibrio, serenidad y agradable felicidad. La vida es lo que cada cual hace de ella. Si queremos, puede ser placentera y jubilosa.

7.      Para vivir feliz en toda su plenitud, sintoniza todo tu ser con tu espíritu interior.
Busca, genera tu propia paz interior desconectándote del dolor, del estrés, de las tensiones, de los pensamientos inquietantes y amenazadores. Apártate de las personas tóxicas que te complican la vida y que pueden llegar a causarte diversos males, incluso enfermedades o desgracias. Conviértete en transmisor y en generador de paz personal, que siempre activa la energía interior, y aprende a no malgastarla en preocupaciones, lamentos, indecisiones y culpabilidades. Tu paz personal y tu amor a ti mismo, a los demás y a la vida no se quedarán en ti, sino que se transmitirán por doquier y contagiarás a cuantos se acerquen a ti, y por tu causa cambiarán muchas vidas y hasta cambiará en parte el mundo en el que vivimos.

8.      Conviértete en campeón mundial del sentido común.
Sé tú mejor amigo, aprende a cuidarte y hacerte el mayor bien posible a ti mismo y no olvides jamás que tus actos tienen consecuencias. Lo que hagas, de forma directa o indirecta, te beneficiará o te perjudicará y solo dependerá de ti. La mayoría de las personas más longevas y felices que he conocido aprendieron a cuidarse ya desde sus primeros años. Supieron llevar a sus vidas la práctica del término medio y procuraron ser moderados y no cometer grandes excesos ni en la comida, ni en la bebida, ni en el deporte, ni en nada. Su sentido común y su proverbial sabiduría para vivir los protegieron de correr riesgos innecesarios. Verdaderamente, estamos hablando de auténticos campeones mundiales del sentido común, es decir, de la coherencia.


9.      Potencia tu empatía, extraversión, diálogo, tu sociabilidad para encontrar amigos de calidad.
En lugar de crearte enemigos, intenta caerle bien a la gente y hacerle la vida agradable. Jamás pude entender a los que tratan mal a sus semejantes, se crean problemas a sí mismos innecesariamente y también se los crean a los demás. La amistad, según La Cordaire, es el más perfecto de los sentimientos del hombre, pues es el más libre, el más puro y el más profundo. No es fácil vivir sin buenos amigos y quien pasa mucho tiempo sin algún amigo de verdad con quien sincerarse y compartir algunas confidencias corre el peligro de deteriorarse mental y físicamente.

10.  Colabora con los demás para aumentar su felicidad.
Para ello sé tú el primero en propiciar una convivencia en paz y en armonía, en la que ellos tengan su espacio vital, que debes respetar escrupulosamente, siempre que a su vez también exijas que respeten el tuyo. El respeto está por encima de todo. Para una convivencia constructiva, duradera y feliz, este principio es primordial si pretendemos que el bienestar sea la tónica. El respeto al prójimo jamás debe perderse, ya sea fisgoneando en sus intimidades, imponiendo tu criterio, criticándole por cuanto hace o invadiendo cualquier área de su intimidad personal. Quien obra así ya ha perdido todo el derecho a ser respetado, a ser considerado como amigo, y por supuesto, como amante o persona de verdadera confianza.

11.  Concentra cierta cantidad de humor como para atraer personas sin decir nada.
Ser consciente y centrar la atención en el lado bueno de las cosas y de las personas, esperar lo mejor y poner los medios para conseguirlo, es saber ver el vaso medio lleno y tiene todas las ventajas. Lo contrario, ver el lado malo y negativo de todo y ponerse siempre en lo peor, es decir, ver el vaso medio vacío, bloquea la mente y la reprograma negativamente. El optimismo vital y tenaz, junto a la alegría, la fortaleza mental y la voluntad inquebrantable nos transforman a nosotros mismos y transforman el mundo. Para Lin Yutang, la función química del humor es cambiar el carácter de nuestros pensamientos.

12.  Realiza tus actividades serenamente, sin miedo, sin estrés ya que inhiben el sistema inmunitario.
Aceptar los hechos, la realidad que estamos viviendo y saber calibrarlos, según su importancia, sin magnificarlos ni minimizarlos, nos produce equilibrio y bienestar emocional y tranquilidad en los peores momentos. Desde la serenidad, la coherencia, el equilibrio interior y la fortaleza del realismo sin agobios, se afrontan mucho mejor las adversidades, las crisis y los problemas en general. Además, potenciamos el sistema inmunitario, que pone una poderosa barrera a las enfermedades.


13.  Conviértete en un poderoso generador de ilusiones, de esperanza y de alegría por donde vayas.
No ceses de ser luz para ti mismo y para los demás y espejo que refleje todos los colores del arco iris de la vida. Libérate como puedas de los pesimistas, derrotistas y pájaros de mal agüero. Apártate de quienes no cesan de quejarse y de hablar de la vejez, de achaques, desgracias y enfermedades. Recuerda siempre que tenemos la edad que ejercemos, pues la vejez es una cuestión más del estado de ánimo y de las actitudes que tenemos que de los años. Haz lo posible para que muchos te lleven siempre en su mente y en su corazón.

14.  El proyecto más ambicioso y motivador eres tú mismo.
Eres un ser en permanente evolución. No dejes de formarte, construirte, renovarte y adaptarte: el valioso material con que cuentas para ello está formado por tus mejores experiencias prácticas, pensamientos, sentimientos, hábitos y actitudes de tu personalidad. Por tu bien, entrénate en la práctica de la flexibilidad más maleable e inteligente y no te olvides de proporcionarte más felicidad y actitudes de sosiego. Aprovecha bien el material básico que son los pensamientos, los sentimientos y las palabras. Utilízalos en tu propio beneficio.

15.  Ama siempre, ama sin miedo y sin medida, ama todo lo bueno que existe; amar y soñar es vivir, no importa cuál sea tu edad cronológica.
Si amas y eres amado, nada es imposible ni ingrato. Todo es útil y tiene sentido y casi todo lo puedes. Muestra infinita gratitud a todo lo que pueda despertar en ti el incomparable, universal y revitalizador sentimiento del amor. Según nos apunta Plutarco, el amor nos enseña todas las virtudes. En este mundo, no se conoce potencia más poderosa y arrolladora que el amor. Empléala para crecer y ser más feliz y entusiasta mientras no te abandone. El amor solo tiene un problema, que tiene casi siempre fecha de caducidad; pero tú puedes hacerlo renacer de nuevo en tu corazón.

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