
Por el contrario, las
del germen son casi en su totalidad albúminas y globulinas. La calidad
nutritiva del maíz está definida en buena medida por la calidad de sus proteínas
y ésta, a su vez, la establece el contenido de los llamados aminoácidos
esenciales.
Es importante indicar que estos aminoácidos no pueden ser
sintetizados por el ser humano, por lo que deben estar presentes en su dieta en
cantidades recomendadas por organismos de salud tales como la Organización de
las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y por la
Organización Mundial de la Salud (OMS). Con el fin de conocer la calidad de las
proteínas del maíz se ha determinado el patrón de aminoácidos esenciales; como
resultado, se ha encontrado que tanto la zeína como la glutelina son
deficientes en lisina y triptófano. De hecho, la zeína no contiene este último
aminoácido.
Otro aspecto sobresaliente de la calidad de la proteína del
maíz es su alto contenido de leucina, pero su bajo contenido en isoleucina.
Este desbalance provoca que el valor biológico de la proteína disminuya. Es
pertinente aclarar que el valor biológico de una proteína se determina midiendo
el nitrógeno absorbido, que es el ingerido menos el excretado en heces, dividido
entre el nitrógeno retenido; el ingerido menos el excretado en heces y orina.
En cuanto al contenido de lípidos, el grano de maíz con
tiene alrededor de 5%, principalmente en el germen. Se ha encontrado que el
aceite de maíz, como la mayoría de los aceites de origen vegetal, contiene
bajos niveles de grasas saturadas, las cuales se han relacionado desde un punto
de vista epidemiológico con problemas cardiovasculares. El contenido de los
ácidos grasos saturados, como el palmítico y el esteárico, es relativamente
bajo en comparación con los ácidos grasos no saturados, como el oleico y linoleico,
los cuales representan la mayoría del total de los lípidos contenidos en el
grano de maíz.
Cabe mencionar que el
ácido linoleico es uno de los ácidos grasos esenciales en la nutrición humana,
y forma parte de un grupo de compuestos bioactivos asociados a los lípidos,
todos ellos relacionados con nutrición y salud, y varios de los cuales se
encuentran en niveles variables en el maíz.
En cuanto a vitaminas, se sabe que el maíz amarillo contiene
principalmente dos vitaminas solubles en grasa, β-caroteno o provitamina A y α-tocoferol
o vitamina E, y la mayoría de las vitaminas solubles en agua. El maíz amarillo
es una fuente razonablemente buena de provitamina A; sin embargo, ésta se
pierde paulatinamente con el almacenamiento prolongado.
Por otro lado, el
contenido de niacina en el grano de maíz es muy alto en comparación con los
requerimientos mínimos, pero no está presente en forma disponible para ser
asimilado por el cuerpo humano. El germen del grano contiene 78% de los
minerales, probablemente porque son esenciales durante el crecimiento del
embrión, de los cuales el componente inorgánico más abundante es el fósforo,
principalmente en las sales de potasio y magnesio del ácido fítico. Este
compuesto, que llega a representar hasta 1% de la masa del grano, interfiere en
la absorción intestinal de muchos minerales esenciales. El azufre, que es el
cuarto elemento más abundante en el grano, está contenido en forma orgánica
como parte de los aminoácidos metionina y cisteína.
El contenido de algunos minerales es muy variable
dependiendo de los tipos de maíz, por ejemplo, existen materiales de maíz que
contienen únicamente 0.1 miligramos/100 gramos de hierro mientras que otros
llegan a tener hasta 10 miligramos/ 100 gramos. Consumir 250 gramos de un maíz
que contenga altos contenidos de hierro, a pesar de las posibles pérdidas que
se presentan durante la nixtamalización y de los efectos inhibitorios del ácido
fítico sobre su biodisponibilidad, podría cubrir 50% de los requerimientos
mínimos diarios de este mineral.
Otro micronutrimento de mucho interés para la salud humana
es el zinc, el cual está presente en niveles bajos en el grano en comparación
con los requerimientos mínimos diarios. En relación con el almidón, el grano
maduro del maíz presenta en promedio 72%, y prácticamente todo está presente en
las células del endospermo. En un maíz normal, el gránulo de almidón contiene aproximadamente
27% de amilosa; una molécula esencialmente lineal formada aproximadamente por 1
000 unidades de glucosa y 73% de amilopectina; una molécula ramificada que
posee aproximadamente 40 000 o más unidades de glucosa.
Publicar un comentario