
Cuando más deseas terminar un horario de clases aburrido por diversas causas, el tiempo parece ir más lento y ser completamente nuestro contrario, cuando estás atascado en una clase aburrida tan simple y sencillo quieres librarte de aquello. Cuando los minutos se sienten como horas y tu profesor habla sin cesar, puede sentirse como una tortura. Aunque es tentador dejar que tus párpados se cierren, no lo hagas. En su lugar, encuentra maneras para mantener tu mente ocupada hasta que escuches ese timbre glorioso. Hoy te presentamos 9 consejos que puedes aplicarlo a tu vida como estudiante para tales momentos:
1. Empieza a capturar notas rápidas con tu bolígrafo.
Esto podría ser un poco aburrido, pero te mantendrá concentrado durante mucho tiempo. Si tu profesor está dando una lección que dura toda una clase, el tiempo pasará más rápido si estás transcribiendo notas. Si vas a sentarte en tu asiento con la mirada perdida, te aburrirás más y será más probable que te quedes dormido. Si tomar notas aún es increíblemente aburrido, cambia tu proceso de toma de notas. Cambia de letra cursiva, a escribir todo en mayúsculas, a todo en minúsculas, a viñetas y a letras en forma de globo. Juguetea con tu caligrafía o el estilo simplemente para mantenerte ocupado y entretenido.
2. No te concentres en el tiempo que falta transcurrir.
A cuantos no nos ha pasado, que cuando el profesor o docente no sabe llegar correctamente al estudiante, pues este termina por aburrir la clase y lo púnico que el estudiante desea es terminar tales horas o simplemente caer en un sueño profundo. Por simple que parezca, el principal objetivo del estudiante, sea en la escuela, colegio y en algunos casos superiores, los estudiantes miran continuamente al reloj cada uno o dos minutos. Lo cierto es que cuando más concentrado en el tiempo estás, más tardará en pasar o completarse su horario de tal docente. Lo novedoso de esto es que puedes cambiar tales hábitos, en vez de ver la hora a cada omento escribe, lee o reflexiona para sí mismo, pero no permitas que el sueño te acompañe.
3. Realiza preguntas las veces que desees si no entiendes algo.
Es fácil perder la concentración si te sientes completamente confundido sobre un tema, pero hacer preguntas para pedir una aclaración puede ayudarte en muchos aspectos. Pídele al profesor que te explique de una forma que puedas entender y realmente trata de comprender el material difícil con el que tengas problemas. Si entiendes lo que está hablando el profesor, puedes absorber la información de verdad y mantener tu mente ocupada.
4. Plantéate el objetivo de conocer algo nuevo cada clase, aunque tengas conocimiento del tema.
Sin importar cuál sea el tema, desafíate a encontrar algo que despierte tu interés. Si vas a aprender sobre un evento histórico, imagina el equivalente en los tiempos modernos, como si estuviese ocurriendo en un show actual. Si vas a aprender sobre un proceso científico, inventa experimentos divertidos que podrías usar para resolver problemas diarios por los que sientas curiosidad. Sea lo que sea que vayas a aprender, ¡solo trata de hacerlo divertido! Y empezarás a notar cambios muy positivos.
5. Masajes sutiles por los dedos de las manos.
Existen ciertos puntos en tu cuerpo que puedes frotar o presionar para ayudar a mantenerte alerta, tales como los dedos de las manos, especialmente las articulaciones. Por otra parte, trata de masajear suavemente las sienes o los lóbulos de las orejas, la parte trasera del cuello en la base del cráneo o la parte interna de las muñecas. Aplica presión por 3 a 5 segundos, moviendo la mano en movimientos circulares pequeños, y observa lo que funcione para ti. Te sentirás mucho mejor.
6. Adelántate un poco con el tema en cuestión.
En vez de dormir toda la clase, trata de hacer un poco de trabajo. Esto ayudará a desocupar tus tardes y te mantendrá ocupado durante una clase aburrida. Si no puedes terminar nada en tu pupitre, haz una lista de todo lo que necesites hacer después. Estarás preparado y listo para salir corriendo apenas termine la clase. Es importante que cumplas con lo que el maestro te asigne, para esto puedes adelantar varias cosas durante el tiempo aburrido de la clase. Ojo. Esto será realizado siempre y cuando tú no tengas que hacer y te sientas aburrido en clase.
7. Estudia minuciosamente al profesor, pues tal vez no tenga dominio del tema.
¿Hizo algo repetidamente? Tal vez dijo una palabra o frase similar una y otra vez. Tal vez siempre se aparta el cabello de la misma forma, hace gestos con las manos cuando se emociona o zapatea el pie cuando lee en voz alta. Presta mucha atención para ver estos pequeños hábitos divertidos y comienza a contar. No solo pasarás el tiempo manteniendo los ojos y los oídos hacia el profesor, sino que también puede ser cómico ver cuántas veces dice o hace lo mismo. Al hacer esto estarás desempeñando el papel de calificación al mismo docente en cuanto al dominio del tema, pues en muchas ocasiones no pueden estar completamente preparados.
8. Revisa el material con anticipación.
El revisar el material asignado con anticipación permitirá que la clase ya no se haga extraña para ti, es más te sentirás más preparado y seguro de aquello. Si estás completamente perdido y confundido en clase, es fácil aburrirte y dejar que tu mente se distraiga. En su lugar, lee con anticipación antes de llegar a clase. Incluso puedes preparar preguntas o comentarios con antelación, de tal manera que te mantengas involucrado y concentrado todo el tiempo. Llegar a clase con conocimiento y curiosidad no solo te mantendrá motivado durante una clase aburrida, sino que también harás méritos con el profesor.
9. duerme lo suficiente para llegar temprano.
Si observas que el docente a pesar de ser el más aburrido que hayas conocido pretende llegar temprano. Y por qué no hacerlo también. Pues para esto debes dormir las horas adecuadas para recobrar energía y con ello lograr ganar tiempo por las mañanas. Esto permitirá a que puedas ocupar los primeros lugares de clase, pues si ocupas los últimos terminarás aburriéndote y por ende durmiendo.
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