
Atmósferas modificadas pasivamente. Consiste en mantener un balance de gases utilizados por el producto con las que deja ingresar las películas del propio envase. En simples palabras, aquí los gases utilizados durante el envasado consistirán simplemente en el oxígeno consumido por el producto y la cantidad de este que deja ingresar la película, más no existe suministro externo de cualquier otro gas. Si la película y la generación de gases del producto compaginan correctamente (actividad netamente dada por la permeabilidad de la película) se puede generar una atmósfera pasivamente dentro del envase a través del sellado, consumo del oxígeno y producción de dióxido de carbono productos netamente del metabolismo respiratorio del envase.
Para que este proceso sea el eficiente la cantidad de oxigeno que entre al envase a través de su pared o película debe ser exactamente la misma al que el producto debe consumir sin que este se acumule en su interior. Al igual que el dióxido de carbono debe ser descargado en la misma cantidad para compensar lo producido por la respiración del producto. El equilibrio es total dentro de esta atmósfera modificada.
Una de las desventajas de este método de conservación pasivo es que el producto o el envase no rindan con las condiciones adecuadas. Por otra parte, este debe ser rápida precisa y eficiente evitando que la cantidad de Oxígeno se acumule por dentro o viceversa suceda con el CO2.
Atmósferas controladas activamente. Debido a las limitaciones para controlar el suministro y producción de CO2 dentro del envases es más que probable que las atmósferas controladas dentro del envase se control activamente. Este proceso consistirá en reemplazar parte del gas inicial presente dentro del envase generando un vacío por otro tipo de gases deseados. Estos gases suministrados pueden ser controlados posteriormente con el uso de absorbentes o absorbentes colocados dentro del envase para reducir o en todo caso eliminar el oxígeno, dióxido de carbono o el metano producido por el propio metabolismo del producto.
Este método de conservación de productos puede sobrellevar a elevados costos de producción adicionales. Su ventaja sobre ellos es que facilita rápidamente el control y equilibrio de la atmósfera dentro del envase. Por otra parte, los absolvedores de etileno pueden disminuir la actividad climatérica en el caso de los vegetales, en especial de frutos no climatéricos. Los absolvedores de dióxido de carbono pueden limitar la concentración de CO2 a niveles dañinos.
En la actualidad muchas películas no son las adecuadas para ser utilizadas en el envasado de productos envasados a lo fresco, y muy pocas todavía son las que presentan las condiciones adecuadas para ser utilizadas en atmósferas controladas de una manera pasiva. Dado que la concentración de oxigeno dentro del envase se reduce exclusivamente desde una concentración ambiental del 21% a 2 – 5 %, existiendo el peligro de que el CO2 aumente de una concentración ambiental de 0.03% a concentraciones elevadas de 16 a 19% dentro del mismo envase por acción metabólica del mismo producto.
Este gran problema del aumento tanto de oxígeno y dióxido de carbono dentro del envase se debe a que el consumo de oxígeno y producción de CO2 se encuentra en una relación de 1 a 1. A estas concentraciones de CO2 dentro del envase se comportan como muy dañino para ciertos productos dentro del envase. Una vez conociendo este mecanismo de conservación se podría decir que una película es adecuada para el envasado de productos en fresco cuando la película deja salir más dióxido de carbono de lo que deja entrar O2. La permeabilidad de la película al CO2 debe ser en relación de 3 a 5 veces mayor la permeabilidad al del oxígeno.
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