
En un principio las personas creían que la felicidad permanente nunca era posible de lograr o talvez era un sueño muy distante de poder alcanzar en tan corto tiempo. Muchas son las veces en que los seres humanos buscan estar mejor frente a cualquier situación, motivos para que la felicidad sea buscada por todos los medios disponible que se tenga. Es así que, las persona agota todos aquellos recursos que dispone en busca de un mejor momento de vida y al terminar uno por sí mismo se da cuenta que las cosas siguen peores sin ninguna esperanza de salir del fango en que se encuentran.
La felicidad por sí misma no puede permanecer viva ni tampoco la persona sin ella puede durar mucho tiempo, ambos tienen que estar o tendrían que encontrarse en algún momento para dar frutos y compartir momentos. La pregunta es ¿cómo lograr que no sea solo por un momento, sino que ésta sea permanente y contagiosa para terceros?
En la actualidad solo existen pautas y procesamientos de información dentro de la cavidad cerebral que nos permiten cambiar circuitos negativos en positivos capaces de cambiar la mente del hombre en fracciones de segundo en el estado que la persona desee estar. La felicidad es un estado psicológico, neurolingüística desarrollado a través de diversos mecanismos o actitudes que permiten despertar las partes dormidas del cerebro en un periodo de tiempo muy corto.
Hoy en día las personas quieren cambiar un llanto con una sonrisa, una decepción emocional por una canción alegre, un dolor por montones de alegría, un enojo en un juego y porque no un mal estado emocional por uno que sea más feliz y entretenido. La cuestión es ¿Cómo? Al desarrollar este escrito se optó por incluir las partes que faltaba para que las personas logren con claridad resultados que estaban esperando.
La felicidad va de la mano con las cosas que uno realiza diariamente, con aquellas actividades y actitudes que lo identifican como tal. Lo maravilloso del ser humano es que Dios nos hizo con todos aquellos sentimientos de dolor, felicidad, alegría, diversión entre otros por serios y razonables motivos, nos hizo seres perfectos capaz de dominar nuestro propio cuerpo, mente, sentimientos y actitudes; él sabía muy bien que en algún momento de nuestra vida tendríamos que utilizarlo.
La gran sorpresa es que existen personas que aparentan ser más felices que otras, más prosperas que otros, más risueñas que otras, más divertidas que otras. La respuesta es clara y precisa. La razón por la que existe este tipo de personas es porque ellos han entendido algo; han entendido como manejar todos aquellos impulsos que permiten cambiar de un estado emocional a otro, han descubierto como hacerlo y cómo afrontar desde un punto simple. Han aprendido a controlar el estado emocional en cada circunstancia que se encuentren.
La felicidad es un estado emocional de cada persona, es la paz interior que se siente, es el camino libre para pensar bien y actuar de diferente forma, es una aptitud de sentirse en un ambiente de bienestar y satisfacción consigo mismo. Esto se debe a un conjunto de razones que son simples y fáciles para que cada persona pueda realizar a comodidad propia. Ser felices es lograr que en el tiempo no exista un ambiente de sufrimiento, libre de escombros sentimentales y ahogos emocionales.
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